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Cilbrake es una empresa que surge de la experiencia acumulada por tres generaciones dedicadas a la industria autopartista. Sus raíces se remontan a la década de 1940, cuando Guillermo Aufiero fundó en Buenos Aires la firma de autopartes Productos Auba. Desde entonces, la familia ha estado profundamente vinculada al sector, desarrollándose profesionalmente dentro de la industria.

La compañía se ha fortalecido gracias a la experiencia y los conocimientos transmitidos a lo largo de los años. Estos valores, forjados por sus fundadores, siguen siendo el motor que impulsa a la empresa a apostar por la calidad, la innovación y el esfuerzo constante, con el objetivo de ofrecer productos competitivos y de alta calidad al mercado.

El propósito de Cilbrake es proveer líneas de productos que presenten oportunidades de mejora tanto para los consumidores finales como para los demás actores de la cadena comercial. La empresa se posiciona en el mercado destacando por la calidad superior de sus productos a precios razonables, siguiendo la fórmula de la mejor relación precio/valor.

Cilbrake basa su estrategia en la fabricación e importación de autopartes, priorizando el desarrollo y posicionamiento de sus marcas para competir en sectores y nichos donde pueda generar mayor valor. Su plan de penetración incluye la creación de alianzas estratégicas con especialistas de diferentes regiones, lo que le permite acceder a clientes en zonas de difícil alcance.

La empresa planifica su futuro manteniendo vivo el legado de su historia. Según sus representantes, Cilbrake no se apoya exclusivamente en atributos como precio, servicio o calidad como ventaja competitiva, ya que consideran que estos son fácilmente imitables. Su apuesta está en el conocimiento, la experiencia adquirida en casi 80 años y en una sensibilidad constante hacia las necesidades del mercado y de sus clientes, lo que genera oportunidades de negocio para todos los actores involucrados.

Para Cilbrake, calidad, servicio y precio son más que ventajas competitivas: son objetivos fundamentales. Estos principios son considerados un “mantra” dentro de la organización, transmitido a todos los colaboradores, independientemente de sus áreas de desempeño.

La empresa honra su legado familiar y mantiene relaciones sólidas con sus socios comerciales, basadas en la confianza, el respeto mutuo, el trabajo en equipo y un compromiso de crecimiento compartido. Este enfoque constituye el núcleo de su estrategia para alcanzar un beneficio mutuo con sus aliados.